Podréis juzgarme de la siguiente manera: como mentirosa y embustera por abusar de la palabra escrita, y no os culpo; llamadme entonces así sí bien lo deseas. Quedadte tranquilo que no os reprocharé nada a vuestro sentir que denuncia al mío; mi silencio será verdaderamente auténtico.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Disculpen que no me haya ocupado de ustedes, ni de mi en tanto tiempo; los días han pasado y sólo miro las imágenes otoñales en mi cabeza. Quisiera poder decirles que he escrito, pero no lo he hecho. He pensado, y tal vez eso es más que suficiente. Aunque a veces quisiera no pensar. Retirarme al silencio donde mi mente no tiene más reclamos ni tristezas del corazón. Donde los pensamientos se disipan y yo puedo andar -libremente-. Hasta pronto....
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