lunes, 10 de diciembre de 2012

Tengo la mala costumbre de nunca despedirme. Te escribo después de un tiempo preguntándote cómo estás. Y sé que has estado, porque la gente está mientras el tiempo pasa. Bien o mal es siempre tú respuesta, pero siempre espero que estés bien, porque sabes que te quiero. Sabes que he cambiado porque así era necesario, sabes que debí marcharme y que no me hubiera quedado a desgastar los segundos que te harán brillar para siempre en mi memoria. Yo te quiero como quiero a la noche, porque tú eras la noche; yo te quiero porque sí. Sin porqués y sin preguntas, sin afán de respuestas simples; porque las respuestas simples son las que más llegan al alma. –La brevedad de un si o un no resplandecen como llamarada encendida en la cueva fría del palpitar. Yo te quiero, así de simple; no quise despedirme pensando en un tal vez. Yo te quiero porque quiero quererte siempre; quiero quererte aún cuando intente dejar de quererte, y cuando deje de hacerlo te seguiré queriendo. Perdona que no me despida, pero tengo la mala costumbre de no hacerlo; perdona que después de un tiempo te pregunte cómo estás; perdona que después de un tiempo te siga queriendo.

martes, 24 de julio de 2012

tell me how's it come to be loved by me

Mariposa de Cristal

‎I've learned that people will forget what you said, people will forget what you did, but people will never forget how you made them feel.

seer believer

Seer believer thinks she doesn't have to be one. She's learned that every day you should reach out and touch someone.

After the Rain

I've learned after the rain it comes a time to swim deep on your thoughts; I've also learned that time, whenever I decide something with an open heart, I usually make the right decision.
(...) to be alone being with someone, being alone between your things, between your people, between every 'yes' or every 'no'; to be alone gazing at the stars (...) allein mit jemandem zusammen sein; allein zwischen deine Sachen sein, zwischen Menschen, zwischen jedem "Ja" oder jedem "Nein"; allein mit dem Blick nach die Sterne sein (...)
Women are always beautiful

domingo, 13 de mayo de 2012

–Tu anatomía se dibuja en la delicadeza del sol de mediodía, cuando te veo no porque quiera, sino porque ni siquiera me lo pregunto. La emoción es un síntoma de juventud, cuando el corazón late tan deprisa que la vida se derrocha en el baile de los pies. El joven no se pregunta, o quizá lo hace, pero el futuro no es un lugar que le importe, porque cuando se es joven se es inmortal. Y mientras para un hombre, el triunfo de la vida es ser el primer hombre en la vida de toda mujer, las mujeres se apresuran por ser las últimas mujeres en la vida de cada hombre. Ser joven, es situarse geográficamente en los días de sentirse salvaje. De vivir los instantes que se consumen en el segundero del reloj, ser joven, y ser mujer, es proyectarse sobre los ideales del futuro. Traer desde el pasado, los sueños de un hombre ideal, de un final de cuentos. Situar aquél lugar imaginario donde ella es feliz porque ama, y porque él la ama, la ama porque ella cree en un amor eterno, cree que el instante de felicidad se suspenderá en el tiempo, y juntos mirarán las estrellas en el horizonte dibujado por una cultura ancestral. Para sobrevivir juntos como lo hicieron los abuelos, y los padres, como aquella pareja que siempre parece sonreír.