martes, 31 de mayo de 2011

Elefante

Extraño consuelo. -Memoria- sí, del olvido no me acuerdo. Daré tres pasos hasta el cementerio donde te hemos enterrado; digo hemos, porque somos muchos ya a los que has dejado atrás. Y de olvido; de olvido no sabemos.
Extraño consuelo. -Silencioso-. Te escapas; huyes de las tinieblas para esparcirte radiante en la luz. Un sonido: mi grito o mi llanto. El ausente: tu voz. -Movimientos-. Sombras dispersas de ayer. Tú eres un ayer tan presente, el ayer ya no existe, pero tú, tú eres inmortal.
Extraño consuelo. -Memoria-. Me receto una dosis de tu ausencia. ¿Para qué? -Para reírme de mi impotencia. Extraño consuelo. -Memoria-.

No hay comentarios:

Publicar un comentario