Hacer el amor es un diálogo de ideas entrelazadas, de sentimientos trenzados, de silencios melodiosos, de magia callada y cortés, donde un instante nos hace inmortales bajo el cielo de la eternidad, donde alguien como tú y alguien como yo crean un vínculo misterioso a través de miradas silenciosas y gestos callados y ardorosamente elocuentes, porque verte a ti amado mío, me hace invariablemente buscarme a mí. La proximidad hacia tu misterio, es la proximidad hacia el mío propio, hacer el amor, es un mutuo fulcimur.
Podréis juzgarme de la siguiente manera: como mentirosa y embustera por abusar de la palabra escrita, y no os culpo; llamadme entonces así sí bien lo deseas. Quedadte tranquilo que no os reprocharé nada a vuestro sentir que denuncia al mío; mi silencio será verdaderamente auténtico.
martes, 17 de agosto de 2010
Hacer el amor es un diálogo de ideas entrelazadas, de sentimientos trenzados, de silencios melodiosos, de magia callada y cortés, donde un instante nos hace inmortales bajo el cielo de la eternidad, donde alguien como tú y alguien como yo crean un vínculo misterioso a través de miradas silenciosas y gestos callados y ardorosamente elocuentes, porque verte a ti amado mío, me hace invariablemente buscarme a mí. La proximidad hacia tu misterio, es la proximidad hacia el mío propio, hacer el amor, es un mutuo fulcimur.
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